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sábado, 7 de mayo de 2011

Adios a Severiano Ballesteros

Hoy, a los 54 años de edad, ha muerto un grande del deporte español: Severiano Ballesteros, Seve. El mejor golfista que ha dado este país hasta la fecha.

Les mentiría a ustedes si ahora les dijera que soy un seguidor del Golf o que me acuerdo de sus victorias. Ni lo uno, ni lo otro. Nunca he seguido un torneo de golf entero en mi vida. En alguna ocasión he llegado a ver una jornada de algún torneo más o menos relevante en el que un español se encontraba con opciones de ganarlo, pero nada más. Y sobre las victorias de Seve, echen cuentas, es imposible que guarde algún recuerdo de ellas, ya que cuando yo ni siquiera había nacido, él ya tenía un British Open en su bolsillo y su último grande lo ganó cuando yo apenas sumaba ocho años de edad.

Además, en el entorno en el que yo me crié no se seguía precisamente el golf. Éramos más de futbol y baloncesto. Esos duelos entre Michael Jordan, Magic Johnson y Larry Bird en la NBA que no recuerdo cómo nos lo montábamos para seguir de aquella, mientras aquí hablábamos de Epi, Fernando Martín o Petrovic por poner algún ejemplo. Y en el futbol, ya se sabe, Futre, Hugo Sánchez, Koeman, Laudrup, Matthäus, Van Basten y el gran Maradona llenaban conversaciones y disputas.

Pero aun así, tengo a Severiano en mis recuerdos de infancia. Me acuerdo de verlo en periódicos ingleses, tengo la imagen mental de verlo en algún libro de inglés que usaba en el colegio junto a otros deportistas famosos. Incluso me acuerdo de escuchar a algún extranjero mencionarlo sin saber muy bien de qué me estaba hablando.

Severiano fue uno de esos milagros que dio la vieja España, uno de esos pioneros que con su enorme talento se abrió paso sin recursos ni apoyos patrios para llegar a lo más alto. Rompieron todos los moldes preestablecidos sobre cómo se hace un supercampeón, y junto a Santana, Nieto, Bahamontes, Ocaña, Perico y otros tantos precursores, consiguieron que el resto del mundo situara nuestro país en el mapa. En su día fueron nuestros Rafa Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso, Andrés Iniesta, Alberto Contador o Jorge Lorenzo de hoy en día.

Hoy, tras conocer su muerte, buceo por internet, viendo titulares, leyendo artículo tras artículo sobre Seve, escritos tanto aquí y allá, sobre todo en el Reino Unido. Y a cada palabra me doy cuenta de lo grande que fue. No solo por los títulos que gano, si no también por su forma de ser, que siempre lo acompañó y que hizo que todo el mundo le guardase este gran respeto y afecto. En resumen, un grande. Descanse en paz.

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