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lunes, 9 de mayo de 2011

El 22-M Parte 1

El Roto: "El País" 3 de mayo de 2011
Aprovechando que se acercan las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, quisiera aprovechar la coyuntura para hacer una serie de reflexiones personales dosificadas en tres partes, sobre la política española bajo mi punto de vista.

Mi primera reflexión me lleva a hablarles de los representantes políticos que aspiran a gobernarnos a partir de la fecha antes mencionada. Y es que cada vez que se acercan unas elecciones, todo candidato se intenta disfrazar de lo que no es, y nunca será, de una persona normal y corriente. Y lo consigue para alguno, y no sin cierta mediocridad para otros.

Las calles se llenan de candidatos de uno y otro partido en post del encuentro de manos con sus conciudadanos, con una cámara detrás que inmortalice el momento, para demostrar que ellos son cercanos, cálidos y saben escuchar las necesidades de sus futuros gobernados. Les vale madres que, durante los cuatro años pasados y los otros cuatro venideros no les veamos el pelo. Ellos piensan que la fidelidad a un partido se mide por estos 15 días previos a nuestra cita con las urnas y nosotros lo toleramos.

A esta parafernalia, se suman las nuevas tecnologías. Pues son cada vez son más los candidatos que tienen su cuenta de Facebook o Twitter, ante las cuales, raudos y veloces se muestran sus seguidores y admiradores, para hacerse seguidor o fan. De poco importa que los candidatos no les hayan echado un ojo en su vida ni lo piensen hacer en su puñetera vida. Pero si esto hace feliz al pueblo, me hago una cuenta y lo que haga falta.

Cuando hablan, se les llena la boca de promesas para un futuro mejor, de soluciones a los problemas presentes, aun cuando fueron ellos los que crearon esos mismos problemas; tiran de verborrea demagógica y sátira fácil y simplona para criticar y burlarse del adversario político, llegando incluso a lo personal, y sobre las propuestas ajenas, son todas erróneas, por supuesto. En un derroche de egocentrismo y egolatría cada uno se autoadjudica la verdad absoluta sobre todo. Oigan, que si hace falta hasta le discuten la mejor manera de fregar la loza del hogar y qué producto es mejor para dicha tarea.

De todas las promesas, este año tocan la mejora de la economía, los servicios sociales, la sanidad, la educación, la seguridad y el aumento del empleo, vamos, las de siempre, pero multiplicado por la crisis. Aun cuando la culpa de la mala gestión de todas ellas sea del gobierno central a quienes echan todas las culpas, ellos prometen solucionarlas. Aun cuando llevan cuatro años si no más enterrando y defenestrando con sus políticas.

A todo esto hay que añadir que, son los futuros alcaldes y presidentes de comunidades autónomas, los únicos que piensan solucionarlo todo con una bajada de impuestos. Curioso sistema. ¿Y cómo piensan hacer esto? me pregunto yo. No pretenderán instaurar el famoso copago ya mencionado por alguno, a estos privilegios sociales, o acaso piensan en privatizarlos como solución a todos los problemas, cosa que ya se está haciendo en algunos lugares de España. O es que acaso esperan otro milagro de los panes y los peces, pero esta vez con las cuatro perras gordas que quedan en las arcas públicas municipales y autonómicas. Porque los ciudadanos lo queremos todo como es lógico, pero a la vez no queremos pagar un euro y eso es inviable, ahora bien, los políticos se aprovechan de esto, y nos cuentes que todo esto es gratis, porque parece que son ellos los que pagan de su bolsillo estas cosas y somos todos los ciudadanos mediante nuestros impuestos los que pagamos la sanidad, la educación, la seguridad, etc. Los políticos no dan ni regalan nada, a ellos no les pertenecen los recursos, ellos gestionan los recursos, y hay que rendir cuentas de la gestión.

Y puede que este no sea el momento para decirlo, pero seguro que veremos el copago o la privatización de servicios como la sanidad o la educación antes de hablar del derroche enorme que suponen las televisiones autonómicas. ¿Ahorrar en tele? ¿Qué locura es esa? Se preguntan los políticos. La gente necesita distraerse de las preocupaciones de la vida cotidiana, y si de paso la puedo distraer a mi antojo, mejor. O sea, al populacho pan y circo.

También quisiera dejar constancia de una deficiencia política de España. El hecho de que haya representantes públicos que ocupen más de un cargo político de manera simultánea y todos de menara remunerada. No me refiero a que alguien ocupe un cargo relevante dentro de su partido y otro cargo relevante dentro de una institución pública. Me refiero a ocupar más de un cargo dentro de la Administración Pública. Se han dado casos de concejales que, han salido elegidos como representantes en el senado y en las cortes de una comunidad autónoma a la vez, sin que rindan cuenta del trabajo desarrollado en cada una de ellas. Porque hay políticos que no hacen balance de su rendimiento laboral, ni siquiera ante las urnas. Se contentan con ir en las listas, de número dos o tres, no hace falta más, lo suficiente para vivir del cuento sin dar la cara. Por mucho que nos intenten engañar, esos números dos o tres, toman más decisiones en muchos casos, y más relevantes que los números unos y no son sometidos a la censura electoral, para eso están los cabezas de listas. Habría que impulsar una ley que limitase los cargos públicos remunerados que se pueden ejercer de manera simultánea, hasta que no se lleve a cabo, se resta credibilidad y riqueza a la política y a la gestión.

Y ya voy acabando, una cosilla más y les dejo por hoy.

En última instancia tenemos a aquellos políticos que se presentan a las elecciones estando imputados, me da igual que sean nimiedades, como calificó algunos de estos casos en su día Esperanza Aguirre en la cadena Ser. No debería presentarse a ninguna institución política nadie condenado o imputado por ningún caso con el fin de expiar sus delitos a base de votos. Obviamente, los ciudadanos deberíamos ser lo suficientemente inteligentes para no darles nuestra confianza, pero lo hacemos, ¿por qué? Porque somos idiotas y por nuestra poca conciencia democrática. Hace poco se cargaron a un ministro y prometedor político alemán por no citar algunas fuentes de su tesis doctoral. Y aquí vemos normal que se presenten y salgan elegidos imputados o condenados, nos da igual todo. Si total, nos iba muy bien con él. ¿Qué más da que se gastase una fortuna en su coche de lujo, robase de las arcas públicas, traficara con influencias o acosase a una muchacha? esos son nimiedades.

Hablando de esto, me estoy acordando de aquellos que dicen: “A mi Franco me trató muy bien”. Lo dicen como si el mismo Franco hubiese salido de su palacete a arroparles y a contarles un cuento para que se durmiese, y como si en España no se censurara, encarcelase o torturara por pensar o decir lo que no estuviese escrito en ese guión ideológico preestablecido. Lo dicen como si ellos  fuesen todo el mundo a ojos del gobernante, sin ninguna visión de conjunto ni de sociedad. Hoy pasa algo parecido, “como a mí me va bien, al resto que se la pique un pollo”, sin ninguna visión de conjunto ni de sociedad.

Decía Platón: “buscando el bien de nuestros semejantes encontramos el nuestro”. Ante esta afirmación tengo dos preguntas. Una, ¿quiénes son los semejantes de los políticos? Porque si son sus amigos y sus compañeros de partido, entiendo muchas de las cosas que pasan hoy en día en nuestro país, su complejo de superioridad respecto al resto de ciudadanos y nuestra permisividad al respecto esta categorización y sus actos. Pero por otro lado, si se supone que somos todos, no se explica que haya tantos políticos que no hagan nada por mejorar la vida del conjunto de la ciudadanía. La siguiente pregunta sería: ¿Quiénes son nuestros semejantes? Porque a lo mejor el problema está ahí.

Pd.: Un apoyo al Periódico de Aragón y sus trabajadores. El periodismo libre, honesto y respetuoso, permite la libertad del pueblo. Quien lo desprecia, boicotea o censura es un estandarte de la falta de valores democráticos.

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